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Sacacorchos

Si eres un amante del vino y disfrutas dejándote llevar por el aroma y el sabor de una buena copa de vino joven, viejo, crianza, blanco, rosado…; si crees además que el vino es algo que se disfruta con los cinco sentidos y te parece un mundo que se va descubriendo día a día, este es tu sitio.

Son muchos los utensilios que un amante del elixir del dios Baco debe conocer, pero hay uno sin el cual no puede pasar: el sacacorchos.

A continuación, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre este objeto.

Los mejores sacachornos del momento (actualizado 2019)

¿Para qué sirve un sacacorchos?

Como ya sabrás, un sacacorchos también puede ser llamado descorchador, y hace referencia a la herramienta que permite extraer de las botellas aquellos tapones hechos con corcho.

Es tal la eficacia del sacacorchos, que pocas personas piensan en otro modo de extraer el corcho de una botella. En este caso entra en juego la creatividad e imaginación de una persona.

Entre estas ocurrencias, podemos destacar el zapato como herramienta descorchadora. ¿No te imaginas cómo? En este caso, “más vale maña que fuerza”, como pista.

Pero si eres un clásico y te opones a esta experiencia innovadora, deberías saber que hay diferentes tipos de sacacorchos con distintas formas y mecanismos. A continuación te lo contamos para que puedas elegir el que más se adecúa a tus necesidades.

Los distintos tipos de sacacorchos

Como ya te hemos contado, hay diversidad en el mundo de los abrebotellas de vino, y queremos acercarte los principales tipos.

Sacacorchos simple

El componente común a todos los sacacorchos es una hélice de metal que termina en punta. Esta es la que se introduce en el corcho que se desea extraer. En los sacacorchos simples, la hélice solo tiene un mango, por lo que al utilizarlo, la persona debe introducir la hélice en el corcho y tirar hacia arriba haciendo fuerza con la propia mano.

Sacacorchos con alas

En este caso, las alas le dan al sacacorchos la posibilidad de hacer palanca. La hélice se introduce en el corcho, pero no hay que tirar del sacacorchos, sino accionar la palanca para que salga el tapón de la botella.

Sacacorchos de dos tiempos

Como su nombre indica, hacen falta dos pasos para abrir la botella de forma sencilla. Primero debes introducir la hélice en el corcho, y posteriormente utilizar la “palanca” de la que dispone para hacer que poco a poco vaya saliendo el tapón, mientras te sirves del cuello de la botella para maniobrar.

Sacacorchos de palanca

Debes colocarlo alrededor del cuello de la botella y accionar la palanca hacia abajo para introducir la hélice en el corcho. 

Sacacorchos de rosca

Solamente debes girar la pieza superior en la misma dirección tras meter la hélice en el corcho, hasta que este salga de la botella.

Sacacorchos de láminas

Es el más complejo de todos y requiere paciencia y habilidad. Se introducen las láminas entre el cuello de la botella y el corcho, pudiendo sacarlo intacto sin realizar agujeros.

Sacacorchos eléctrico

Este tipo no requiere ni habilidad ni fuerza, puesto que es eléctrico. Tan solo debes colocarlo en el cuello de la botella y accionarlo hasta que el corcho quede fuera.

Sacacorchos de aire comprimido

Es el menos común de todos. Se inyecta una aguja a través del corcho y se bombea introduciendo aire para que el corcho salga de la botella. Su única pega es que puede remover sedimentos o alterar el vino al introducir el aire, pero no requiere de fuerza,

¿Dónde comprar un buen sacacorchos eléctrico?

Ahora que ya conoces la gran variedad de sacacorchos que hay, solo te queda comparar precios para ver cuál tiene, en tu caso, la mejor relación calidad-precio y utilidad-precio.

Debes saber que en general son artilugios bastante económicos y que cuentas con infinidad de establecimientos y tiendas online dedicadas al vino donde continuamente realizan ofertas en este producto y en todas sus variedades.

¡Hazte con el tuyo!